UNA HISTORIA ROCAMBOLESCA

El Ayuntamiento de Collado Villalba nos sorprendió hace poco con la publicación online de una encuesta sobre movilidad sostenible dirigida a los usuarios de la bicicleta.Foto: Carlos Aparicio Socios y amigos de Bicisierra nos preguntábamos si la asociación había sido consultada para la realización de esta consulta y si esta encuesta y el posterior análisis de los resultados significaban un primer paso para una cambio de tendencia hacia otro modelo de movilidad y sostenibilidad. Desgraciada y rotundamente, no. El lector atento habrá notado que en la introducción de la encuesta se dice que la misma es “parte de un proyecto dado en el contexto de una práctica en el Ayuntamiento de Collado Villalba”. Ni se especifica en qué consiste tal práctica, ni cuál es el proyecto o quién es el autor del mismo. Todo un enigma que hace unos días pudimos resolver. El misterioso autor del estudio es un joven estudiante francés que afortunadamente aterrizó en Collado Villalba con el objetivo de aprender nuestra lengua y realizar las prácticas de su primer año de carrera. El ayuntamiento le ofreció generosamente la posibilidad de realizar su trabajo en el municipio y estudiar el modelo de movilidad de nuestra ciudad. Robin, que así se llama, se reunió hace unos días con Bicisierra y nos contó cómo realizó su trabajo, el diagnóstico que hizo de la movilidad en el municipio y las propuestas de mejora que en su opinión eran las más acertadas. Lo más destacable es que el informe viene a decir lo mismo que Bicisierra viene reclamando desde hace años. El modelo de movilidad actual de Villalba privilegia el uso del vehículo a motor y es insostenible. Según Robin las actuaciones que serían necesarias para cambiar de rumbo son fáciles y requieren de escaso presupuesto. Solo hace falta un poco más de voluntad política. Durante la charla hablamos de las posibles actuaciones que tendrían que centrarse en los ejes calle Real y Honorio Lozano y las mejores alternativas en cuanto al diseño de carriles bici y aparcamientos. Piensa Robin que en menos de cinco años nuestra ciudad cambiaría completamente y podríamos disfrutar de un entorno más amable y saludable. También le preguntamos sobre la posibilidad de implantar un servicio de bici pública y en ese punto se manifiesta más escéptico. Nos dice que la mayoría de usuarios posee bici propia y que Villalba no es un municipio con una extensión tan grande que requiera de grandes desplazamientos. Se muestra más favorable a reforzar los puntos de aparcamientos cercanos a los servicios de transporte público y mejorar la seguridad de los mismos. De estos y otros asuntos conversamos durante horas y cuando nos despedimos nos fuimos con una sensación extraña y contradictoria. Por un lado satisfechos de saber que estamos trabajando en la dirección correcta pero con el regusto amargo de constatar que la encuesta y el informe de Robin se deben a un guiño casual del destino y no a una actuación de carácter político que procure mejorar la movilidad y la sostenibilidad de nuestro municipio.